|
La literatura americana confirma que “hay un español para cada escritor", dijo Antonio Soler. |
|||
El español y la memoria |
|||
|
Durante el panel “La escritura literaria en las variedades del español” grandes escritores reflexionaron sobre la versatilidad de una lengua cuyo rumbo cambió para siempre con el descubrimiento de América. Un llamado a no encuadrar las literaturas nacionales dentro de los límites geopolíticos hizo José Luis Vega, de la Academia Puertorriqueña de la Lengua. |
|||
En las frases del peruano Alonso Cueto había algo más que admiración. Había cierta nostalgia por la obra pero ante todo por la vida de José María Arguedas, según él, “un narrador que creyó que escribiendo novelas iba a cambiar el mundo”. Y de verdad lo cambió. Al menos cambió la percepción que de sí mismos y de su universo cultural e indígena tenían los propios peruanos. En resumen, la gran virtud de Arguedas fue la de ser, más que un escritor, un agente social pero sin proponérselo. En su obra, del mismo modo en que sucede en otras literaturas del Nuevo Mundo, se advierte esa mezcla de razas y de modos de ser y de existir, dijo, recordando a Carlos Fuentes. Y fue justamente alrededor de esta reflexión sobre el ser americanos, indígenas, quechuas, chibchas, mayas o boricuas que se dio un gran debate sobre la diversidad del español en la literatura. Mientras que Marcela Serrano buscó su camino de la mano de Fuentes citando “La región más transparente” y asegurando que esa región no es otra que la del Español, el colombiano William Ospina, autor de “Ursúa” la novela más vendida en ese país el año pasado, memoró los albores del hispanismo y el choque de civilizaciones que tuvo lugar en una América desvirginada y reinventada culturalmente. El puertorriqueño José Luis Vega, Director de la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española, fue uno de los más aplaudidos por una intervención en la que declinó los llamados a encuadrar las literaturas nacionales dentro de los límites estrictamente geopolíticos. En el caso de Puerto Rico, excepcional es cierto, ese patrón es simplemente inaceptable so pena de acallar de un tajo esas voces que luchan por aglutinar y mantener vivos ciertos referentes históricos y culturales. Para Antonio Soler, lo más importante es que la literatura americana confirma el hecho de que no hay una sola lengua sino por el contrario, “hay un español para cada escritor. Lo demás, vale para el mundo uniforme de los negocios.” Aunque negó una apología del costumbrismo, reinvindicó, al igual que sus colegas, las maneras, los ritmos, los usos y las aportaciones que cada país y cada cultura han legado al español de América. Un español cuyo destino cambió para siempre en octubre de 1492. |
|||
| dd |
|
IV Congreso Internacional de la Lengua Española. Cartagena de Indias, 2007. contacto@congresodelalengua.info |